El frío ya no le hacía daño en las pestañas.
Paseaba por las calles desiertas, intentando encontrar una explicación, dos e incluso tres. Todos los intentos en ello eran vanos.
Darío siempre la había dicho que le daba demasiadas vueltas a las cosas, y que era una soñadora, que hacía demasiados castillos en el aire. Y sí, para que negarlo, Carmela era una soñadora, y no se arrepentía de ello. Pero él no era un soñador, y no compartía esos sueños de los que ella vivía. Diferentes perspectivas.
Ese era el problema, Carmela siempre había soñado con un hombre con el que pudiese compartir sus sueños, al que contagiar las ganas de vivir, pero Darío no había cumplido con las expectativas de ella.
Carmela acepto su fracaso, y lo guardó junto con todos los demás. Se dio cuenta de que era una coleccionadora de fracasos.
Parece ser, que
"no son buenos tiempos para los soñadores".Y ahora una cosita que prometí a Lorena.
Autor favorito: no tengo un autor favorito en especial, pero si tuviera que elegir me quedaría con Carlos Ruiz Zafón.
Un libro que me encante: La sombra del viento (Ruiz Zafón) y Castillos de cartón (Almudena Grandes)
Qué me emociona siempre: Bailar, una sonrisa, saltar a altas horas de la madrugada, reir (mucho), hacer pompas de jabón y pompas con los chicles, fotografiar todo aquello que me pide a gritos que lo haga, disfrutar con un libro, leer poesía, pasear por las calles de Madrid, recorrer los rincones olvidados y perdidos de la ciudad, observar cuadros, escuchar el viento y el sonido de las hojas, el canto de los pájaros, tumbarme en el césped, buscar formas en las nubes, el Sol, la Luna, las estrellas...Abril, Mayo, Junio, Agosto, Septiembre y Octubre. Conocer nuevos lugares, escuchar a personas que tienen algo que decir, follar mentes, interpretar letras de las canciones, los árboles, las montañas, la hierba, las flores. Los días, las noches, los amanecer, los atardeceres...
Algo que odie: la hipocresía, la mentira, el engaño, la violencia y el odio.